EMOCIONES
A Pesar de todo el progreso de la
sociedad, seguimos teniendo una asignatura pendiente, LAS EMOCIONES, no sabemos
relacionarnos con ellas ni cómo tratarlas.
El sistema emocional humano es dual, por lo tanto los dos polos emocionales
interactúan en proporción en nosotros, no podemos estar siempre alegres o
siempre tristes, comprender y aceptar esto hace que nuestra actitud ante las
emociones cambie a otra perspectiva.
Un proceso de auto observación de
nuestras emociones es indispensable para conocer cómo funciona nuestro propio
sistema emocional y así poder sanarlo.
Cuando etiquetamos las emociones como
buenas o malas, entonces surge el deseo o el rechazo, rechazamos las que se
consideran malas o negativas y deseamos las consideradas buenas o positivas,
pero como es inevitable sentir las negativas, entonces tratamos de evitarlas y
no nos permitimos sentirlas de forma natural y hacemos todo lo posible para
eliminarlas, cosa que no es posible, así que toda emoción que no fluye de forma
natural se bloquea en el cuerpo emocional esperando su ocasión de expresarse y
lo hará de forma más fuerte y cuanto más tiempo pasa más fuerte se hacen,
llegando incluso a enfermar el cuerpo físico.
Si aprendemos a amar nuestras
emociones como parte inseparable de nosotros mismos, vivirlas, sentirlas, experimentarlas sin juicio alguno y sin
ponerle etiquetas.
Dejarlas ser y no tratar de cambiarlas o
eliminarlas, dará un gran cambio y libertad a nuestras vidas.
No se trata de dejar fluir libremente
nuestros más bajos instintos y emociones atrapados en nuestro inconsciente para
hacer daño a otros o a nosotros mismos, hay maneras de sanar las emociones de
forma fácil, eficaz y también pacifica.
Hay muchas terapias emocionales y seguro
que muchas son buenas y ayudan, pero yo quiero escribir sobre la herramienta
que a mí me ha servido.
Como todos yo he pasado por un proceso de búsqueda para sentirme feliz,
aprendiendo muchas terapias para sanar mi estado emocional y aunque lograba
sentirme mejor al más mínimo contratiempo me venía abajo y de nuevo aparecían
toda la gama de emociones que llamamos negativas. Hasta que encontré la
meditación y me di cuenta que era el mejor método de liberación que había
conocido, deje todo y me dediqué a su práctica de forma exclusiva y tres años
después soy una persona totalmente equilibrada emocionalmente, el vacío que
quedó en mi inconsciente al liberar las emociones atrapadas se ha llenado de una compasión inmensa que
hace a todas las cosas amables y dignas de ser amadas.
Hoy me siento en paz, libre y dichosa, estoy muy agradecida a la vida
por haber sido tan generosa conmigo y es por esto que he decidido entregarme a la enseñanza de la meditación mántrica y me siento muy feliz de poder ayudar a otros a
sentirse libres, dichosos y en estado de paz permanente.
Pilar A. Hrimati
Meditación Mántrica
Tel. 639 501 889